viernes, 30 de noviembre de 2007

El represor Trimarco alegó una enfermedad neurológica para no presentarse a declarar en el Juzgado Federal de Paraná

El represor Juan Carlos Ricardo Trimarco no se presentó a prestar declaración indagatoria este viernes en la causa en la que se investiga el robo de bebés nacidos en el Hospital Militar de Paraná durante el cautiverio de sus padres. Su abogado Eligio Abel González presentó a última hora del jueves un escrito consignando que el ex interventor militar en la provincia padece “problemas neurológicos graves”. El parte médico fue emitido por un profesional de la Clínica Fleni de Capital Federal. De todas maneras, la abogada querellante Marina Barbagelata, afirmó que se solicitó “que se pida al médico de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que se verifique el estado que se acredita en el expediente y reiteraremos el pedido para que se lo detenga”. Ex presos políticos, querellantes y familiares de víctimas del terrorismo de Estado se concentraron en Tribunales, mientras que el edificio estuvo con una custodia policial para evitar pintadas.
El certificado emitido por un facultativo de la Clínica Fleni de Capital Federal consigna que el represor “padece una enfermedad neurológica grave, que hacen que Trimarco no esté en condiciones de recordar los hechos que se le imputan”, se consignó.
Por su parte, Marina Barbagelata confirmó a la salida de Tribunales, temprano a la mañana, que “a las 19.45 nos llegó la notificación de que Trimarco no se iba a presentar por cuestiones de salud. Su abogado presentó un escrito diciendo que no acudiría a la indagatoria por razones de salud y que la documentación que acredita su estado estaba en camino, por lo que la jueza (Myriam Galizzi) posterga el análisis de la situación hasta que se acredite el escrito presentado por los defensores”.
De todas maneras, la abogada querellante confirmó que “elaboramos un escrito solicitando que la jueza federal pida al médico de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que verifique el estado que se acredita en el expediente y reiteraremos el pedido para que Trimarco sea detenido, traído a Paraná y se fije una nueva fecha para su indagatoria porque entendemos que estas maniobras eran previsibles y por eso solicitamos que se revea la decisión de citarlo a que se presente ante la Justicia”, señaló.
A partir de las 8, comenzaron a congregarse militantes de derechos humanos y dirigentes políticos, sociales y gremiales frente al Juzgado Federal, adonde se había convocado para una vigilia por parte de AFADER. La sensación era de decepción, aunque reconocían como previsible que Trimarco no se presentaría a declarar. Inmediatamente también apareció una columna de policías federales que formaron un escudo frente al edificio para salvaguardar la fachada de los huevazos. Estuvieron allí un par de horas, pero no realizaron pintadas.
A Trimarco se le imputan dos delitos: sustitución de identidad prevista en el artículo 139 inciso 2 del Código Penal, que establece una pena de uno a cuatro años de prisión; y sustracción de menores de edad del artículo 146, que establece una pena de tres a diez años. La causa se inició en mayo de 2005, a partir de la denuncia presentada en el Juzgado Federal de Paraná por Sebastián Álvarez, hijo de Raquel Negro, con el patrocinio de los abogados Marina Barbagelata, Marcelo Baridón y Gamal Taleb. Negro estaba detenida en el centro clandestino de detención Quinta de Funes, en Rosario y a mediados de 1978 fue trasladada al Hospital Militar de Paraná, donde dio a luz a mellizos.
Al momento del secuestro de su madre, Sebastián tenía un año y medio de vida y entonces fue dejado con sus abuelos, puesto que su padre Marcelino Álvarez estaba desaparecido desde marzo de 1976. Su madre se encuentra desaparecida y según declaró el último martes el represor Eduardo Costanzo, habría sido asesinada y su cuerpo lanzado al mar en un vuelo de la muerte junto con otros 14 militantes montoneros.

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